Es uno de los dilemas más comunes en el salón de belleza: sientes que necesitas lavar tu cabello a diario porque las raíces se ven apelmazadas y con brillo excesivo, pero, al mismo tiempo, notas que tus puntas están ásperas, abiertas y se enredan con facilidad.
¿Cómo es posible tener dos necesidades tan opuestas en una misma melena? Esto es lo que conocemos como cabello mixto. Tratarlo puede parecer un rompecabezas, pero la clave no está en buscar un «producto milagro» único, sino en aprender a combinar tratamientos para dar a cada zona lo que realmente necesita.
¿Por qué ocurre este desequilibrio?
El cuero cabelludo produce sebo de forma natural para proteger la piel y lubricar la fibra capilar. Sin embargo, en el cabello mixto, este aceite se acumula en la raíz y no llega a deslizarse hacia las puntas. Esto puede deberse a varios factores:
- Naturaleza del cabello: El pelo rizado o muy largo dificulta que el sebo llegue al final del tallo.
- Factores hormonales o estrés: Que estimulan las glándulas sebáceas.
- Mal uso de productos: Aplicar mascarillas o acondicionadores demasiado cerca de la raíz.
- Lavados agresivos: Usar champús muy fuertes que eliminan toda la grasa; el cuero cabelludo reacciona produciendo más aceite, mientras la punta se reseca aún más.

La estrategia de «Doble Acción»: Raíz bajo control, puntas hidratadas
Para cuidar un cabello mixto, debemos trabajar por zonas, casi como si estuviéramos tratando dos melenas distintas.
Limpieza específica para la raíz
El primer paso es regular la producción de grasa sin agredir. Necesitas un champú que limpie en profundidad pero que sea respetuoso con el microbioma del cuero cabelludo.
- Nuestra recomendación: nuestro champú Regulador Antigrasa. Está diseñado para eliminar el exceso de lípidos y normalizar la secreción sebácea.
- Truco profesional: Aplica el champú únicamente en el cuero cabelludo y masajea con la yema de los dedos. No es necesario frotar las puntas con la espuma de forma directa; la que caiga al aclarar será suficiente para limpiarlas sin resecarlas.
Hidratación intensiva para las puntas
Aquí es donde entra en juego la nutrición. La punta es la parte más antigua de tu cabello y la que más ha sufrido por el sol, los secadores y los roces.
- Nuestra recomendación: nuestra línea Hyaluronic Pro. El ácido hialurónico es capaz de retener mil veces su peso en agua, lo que lo convierte en el ingrediente perfecto para «rellenar» la fibra seca y devolverle la elasticidad sin aportar peso graso.
- Cómo aplicarlo: Utiliza la mascarilla Hyaluronic Pro de medios a puntas. Deja actuar al menos 5-10 minutos. Este paso es sagrado para sellar la cutícula y evitar que las puntas se abran.

Consejos de experto para tu rutina diaria
Cuidado con el agua caliente: El agua muy caliente estimula la producción de grasa en la raíz y abre la cutícula en las puntas, dejándolas más frágiles. Intenta lavar tu cabello con agua tibia y terminar con un chorro de agua fría para aportar brillo.
El cepillado es clave: Cepillar el cabello (con un cepillo adecuado y sin tirones) ayuda a distribuir parte del aceite natural de la raíz hacia el resto de la melena, aunque en cabellos muy secos esto no sea suficiente y necesites un aporte extra como nuestro Velo Capilar de Argán.
No te saltes el acondicionador: Muchas personas con cabello graso evitan el acondicionador por miedo a ensuciar el pelo. ¡Error! El acondicionador es necesario para cerrar la cutícula. Simplemente asegúrate de aplicarlo de la mitad hacia abajo.
Conclusión
Tener el cabello mixto no significa que tengas que resignarte a lavarlo cada mañana o a lucir puntas castigadas. Al combinar el poder regulador de un champú profesional con la hidratación avanzada del ácido hialurónico, conseguirás una melena suelta, limpia y, sobre todo, sana.
